El embarazo es una etapa de grandes cambios para el cuerpo de la mujer, y una de las preguntas más comunes es si es seguro hacer ejercicio durante este período. Aún existen muchos mitos en torno al entrenamiento en el embarazo, pero la ciencia ha demostrado que mantenerse activa no solo es seguro en la mayoría de los casos, sino que también trae numerosos beneficios para la madre y el bebé. En este artículo, desmentimos algunos de los mitos más comunes y explicamos las realidades del ejercicio en el embarazo.
Mito 1: Hacer ejercicio puede causar un aborto espontáneo
Realidad: No existe evidencia científica que relacione el ejercicio moderado con un mayor riesgo de aborto espontáneo en embarazos saludables. De hecho, los médicos y especialistas recomiendan que las mujeres con embarazos sin complicaciones se mantengan activas, ya que esto mejora la circulación, reduce el estrés y ayuda a controlar el aumento de peso.
Mito 2: Las embarazadas deben evitar levantar pesas
Realidad: Levantar pesas de forma controlada y con una buena técnica no solo es seguro, sino que también puede ser beneficioso para el fortalecimiento muscular y la preparación para el parto. Sin embargo, se recomienda evitar cargas excesivas y ejercicios que generen demasiada presión intraabdominal. Un plan guiado por un profesional es la mejor opción para asegurar una ejecución correcta y sin riesgos.
Mito 3: No se puede entrenar el abdomen durante el embarazo
Realidad: Fortalecer el core es fundamental para prevenir dolores lumbares y mejorar la estabilidad durante el embarazo. Sin embargo, no todos los ejercicios abdominales son adecuados. Los ejercicios que ejercen una gran presión sobre la pared abdominal, como los crunches tradicionales, deben ser reemplazados por ejercicios de activación del transverso del abdomen, hipopresivos y trabajos de fortalecimiento del suelo pélvico.
Mito 4: El ejercicio puede provocar un parto prematuro
Realidad: Si el embarazo transcurre sin complicaciones, entrenar regularmente no aumenta el riesgo de parto prematuro. De hecho, estudios han demostrado que el ejercicio puede contribuir a una mejor salud cardiovascular y metabólica de la madre, reduciendo el riesgo de complicaciones como la diabetes gestacional y la hipertensión.
Mito 5: Solo se pueden hacer ejercicios suaves como caminar o yoga
Realidad: Aunque actividades como caminar, nadar y yoga son excelentes opciones, no son las únicas. Muchas mujeres pueden continuar con entrenamientos de fuerza, ejercicios funcionales y hasta rutinas de bajo impacto bajo la supervisión de un entrenador especializado en embarazo. La clave está en adaptar la intensidad y elegir ejercicios seguros para cada trimestre.
Beneficios del ejercicio durante el embarazo
Mejor condición cardiovascular y muscular
Mayor control del peso y reducción del riesgo de diabetes gestacional
Disminución del dolor lumbar y mejor postura
Mejora del estado de ánimo y reducción del estrés
Facilitación del trabajo de parto y recuperación postparto más rápida
Conclusión
Entrenar durante el embarazo es seguro y altamente recomendable en la mayoría de los casos. Es importante contar con la aprobación del médico y adaptar la actividad física a cada fase del embarazo. Mantenerse activa no solo beneficia a la madre, sino también al bebé, promoviendo un embarazo saludable y una mejor recuperación postparto. ¡Desmitifiquemos el miedo al ejercicio y promovamos un embarazo activo y saludable!